El pasado Día Nacional Sin Autos, la calle Agustinas se llenó de vida, música y color, pero sobre todo, de conciencia. En el corazón de esta celebración, organizada por el Directorio de Transporte Público Metropolitano y el sistema RED, Educleta desplegó su energía y creatividad con un stand interactivo que se robó las miradas y las sonrisas de decenas de asistentes.
Bajo una jornada primaveral, grandes y chicos se acercaron a vivir una experiencia única: ponerse en los zapatos del otro. Con gafas de simulación de alcohol, muchos se atrevieron a caminar y pedalear en un circuito seguro, pero desafiante. Las risas no faltaron, pero tampoco la reflexión. “No podía mantener el equilibrio”, “veía todo borroso”, comentaban entre sorprendidos y conscientes. Fue un recordatorio poderoso de por qué la conducción bajo los efectos del alcohol es un riesgo que no vale la pena tomar.
Pero el aprendizaje no terminó ahí. En nuestro “Muro de los Deseos Seguros”, invitamos a las personas a dejar un mensaje por la seguridad vial. Frases como “Por un transporte sin prisa, pero seguro”, “Que todos lleguemos a casa” o “Más respeto al ciclista” se fueron acumulando en un colorido mosaico de esperanza y compromiso colectivo. Cada post-it era una voz, un anhelo común por calles más humanas.
Y para quienes prefirieron aprender jugando, presentamos nuestros juegos de mesa de creación propia. Entre tableros, cartas y preguntas, familias completas se desafiaron para conocer la Ley de Tránsito, reconocer los temidos puntos ciegos de los buses y entender el impacto real de las cifras de siniestralidad vial. Fue una forma lúdica y entretenida de derribar mitos y reforzar conocimientos que salvan vidas.
Este evento no fue solo un día de actividades, sino una muestra más de nuestro compromiso: la seguridad vial se construye entre todos. Desde Educleta, creemos que para cambiar comportamientos en las calles, primero debemos tocar corazones y despertar conciencias. Y qué mejor manera de hacerlo que a través de la experiencia, el juego y la reflexión compartida.
Agradecemos al DTPM y a RED por abrirnos las puertas y confiar en nuestra metodología. Seguiremos trabajando, creando y sumando aliados para que la seguridad vial con perspectiva de género siga ganando espacios.
Porque en el transporte público, y en todas las calles, la seguridad es posible.

