Editorial: La bicicleta nos une, la seguridad nos protege

Cada 3 de junio, el mundo celebra el Día Mundial de la Bicicleta. Naciones Unidas proclamó esta fecha para destacar los beneficios de este medio de transporte: simple, asequible, limpio y ambientalmente sostenible. La bicicleta no solo mejora nuestra salud y reduce la congestión, sino que también hace que la educación, la salud y otros servicios sean más accesibles para las poblaciones más vulnerables. Es, en definitiva, una herramienta de equidad y desarrollo.

Pero en Chile, pedalear sigue siendo un acto de fe. Durante 2024, la bicicleta participó en 2.369 siniestros viales, dejando 48 ciclistas fallecidos y 1.906 lesionados. Los ciclistas representan el 3% de los fallecidos en el tránsito, y son uno de los usuarios más vulnerables en nuestras calles. Detrás de cada cifra hay una historia, una familia, un proyecto de vida que se truncó. No son números: son personas.

La buena noticia es que la solución está a nuestro alcance. La infraestructura protegida —ciclovías bien diseñadas, señalética clara y mantención oportuna— salva vidas. Un estudio de la Universidad de Chile reveló que el 93,5% de los ciclistas usa la ciclovía cuando existe. La gente quiere hacerlo bien; solo necesita condiciones seguras para lograrlo. La Ley de Convivencia de Modos ya establece normas claras: uso obligatorio de casco, circulación por la derecha y respeto a las ciclovías. Pero la ley no basta si no hay fiscalización, educación y, sobre todo, empatía entre todos quienes compartimos el espacio público.

En Educleta creemos que la seguridad vial no es un lujo ni una restricción: es el abrazo que nos espera en casa. Celebrar la bicicleta es celebrar la vida, pero eso solo es posible si peatones, conductores y ciclistas entendemos que la calle es de todos. Este 3 de junio, hagamos un pacto: respetemos los límites de velocidad, miremos dos veces antes de abrir la puerta del auto, usemos casco y luces, y exijamos a las autoridades infraestructura que proteja a quienes más lo necesitan.

Porque la mejor bicicleta no es la más rápida ni la más cara: es la que nos permite regresar. Feliz Día Mundial de la Bicicleta. Pedaleemos seguros.