Educleta y Amicar se la juegan por la seguridad vial de su equipo

En Educleta seguimos recorriendo Chile con una misión clara: que la seguridad vial deje de ser un tema lejano y se convierta en una práctica cotidiana. Esta vez, llevamos nuestro curso de seguridad vial a las trabajadoras y trabajadores de Amicar, porque cuidar a la gente también es parte del negocio.

¿Por qué es innovador? Porque no llegamos con una clase magistral ni con diapositivas interminables. Llegamos con casos reales, con lenguaje simple y con situaciones que cualquier persona vive: el trayecto al trabajo, el taco de la mañana, el cruce apurado, la bici, la moto, el auto compartido. Hablamos de lo que pasa en la calle, no de lo que dice un manual. Esa cercanía hace que la gente se enganche, participe y se lleve herramientas concretas para moverse mejor.

¿Por qué es relevante ahora? Porque los siniestros viales siguen siendo una de las principales causas de muerte en Chile. En 2025 se registraron más de 73.000 siniestros y 1.507 personas fallecidas. Detrás de cada número hay una familia, un equipo, una historia que se corta. Hablar de seguridad vial hoy no es un tema de moda: es una urgencia que las empresas no pueden seguir mirando de lejos.

¿Cómo beneficia a Amicar? Muchísimo más de lo que parece. Un equipo que se mueve seguro llega mejor a trabajar, se ausenta menos, se accidenta menos y se siente valorado por su empresa. Eso mejora el clima laboral, reduce costos asociados a licencias y refuerza una cultura interna donde la seguridad es un valor real, no un papel firmado.

En Educleta creemos que la seguridad vial se construye entre todos. Por eso celebramos que Amicar haya dado este paso. Porque cuando una empresa se preocupa por cómo llega su gente, está cuidando algo más que la productividad: está cuidando vidas.

¿Tu empresa quiere sumarse? Escríbenos. En Educleta estamos listos para pedalear juntos hacia una cultura vial más segura.