Imagina por un momento tu ciudad sin el rugido constante de los motores. Imagina que el sonido de las bocinas se reemplaza por conversaciones, por el pedaleo de una bicicleta, por pasos que recorren veredas que antes eran solo un lugar de paso. Cada último día viernes de septiembre, en el Día Nacional Sin Auto, no hacemos un simple ejercicio de nostalgia. Hacemos una apuesta real por una forma de vivir más humana, más sana y más nuestra.
Este año, la jornada tuvo un gesto que vale la pena destacar. El gobernador de Santiago, Claudio Orrego, llegó pedaleando hasta Alameda con Portugal. No fue solo una foto. Fue una señal. Se subió a la bicicleta para recordarnos que la movilidad activa no es un capricho de unos pocos, sino una herramienta poderosa para descontaminar, descongestionar y, sobre todo, para devolvernos las calles.
En Educleta lo decimos fuerte y claro: no estamos en contra de los autos. Creemos, como dijo el gobernador, que hay un momento para cada modo de transporte. Pero si algo hemos aprendido es que cada vez que una persona se baja del auto y camina o pedalea, gana salud, gana la ciudad y ganamos todos. Esa es la inversión más rentable que puede hacer cualquier gobierno: menos smog, menos tacos, más vida.
Sin embargo, no todo fue celebración. La ausencia de autoridades del nivel central en esta conmemoración es una mala noticia. Lo dijo Orrego con claridad: es la primera vez en más de diez años que no hay una autoridad nacional en esta actividad. Y eso duele, porque las políticas de movilidad activa no pueden depender de un solo gobierno o de una sola oficina. Necesitan continuidad, compromiso y palabras que se cumplan.
Un ejemplo concreto es la ciclovía de la Alameda. El tercer tramo sigue pendiente. Hay un convenio firmado por municipios, el Gobierno Regional y el Gobierno central. Cumplirlo no es un favor: es una obligación. Si no hay solución, el gobernador ya anunció que buscará fórmulas alternativas. Nos gusta esa decisión. Porque una ciudad que promete ciclovías y no las termina, termina traicionando la confianza de quienes se atreven a cambiar de hábitos.
Hoy Santiago impulsa la ciclovía del eje Alameda, el Paseo Mapocho caminable y pedaleable, y el rediseño de ciclovías en Vicuña Mackenna, Gran Avenida y La Chimba. Son proyectos que amplían alternativas y consolidan una red para quienes pedalean y caminan. Pero necesitamos más. Necesitamos que cada promesa se transforme en metros de infraestructura segura.
En este Día Nacional Sin Auto, desde Educleta te invitamos a algo simple: déjate tentar por la ciudad. Camina, pedalea, súbete a la micro, comparte el auto. No se trata de sacrificio, se trata de descubrir que moverse distinto puede ser mejor. Y exijamos juntos que las autoridades, todas, estén a la altura. Porque una ciudad más caminable y pedaleable no es un sueño. Es una decisión política. Y también, una decisión tuya.
Foto: Gobierno Regional Metropolitano de Santiago.

